jueves, 31 de mayo de 2012

RETIRARSE



cuando ames a alguien
y sientas que para mantener
a esa persona a tu lado
tienes que sufrir,
sacrificar tu esencia
y hasta rogar...

aunque te duela retírate.

y no tanto porque las cosas
se tornen difíciles,
sino porque
quien no te haga sentir valorado,
quien no sea capaz de dar lo mismo que tú,
quien no pueda establecer el mismo compromiso,
la misma entrega,
simplemente...

NO TE MERECE

TU RABIA MI RABIA



Era un profesor muy comprometido y estricto, pero conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo.

Un día de verano, al terminar la última clase del curso y mientras organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:

-Profesor, lo que más me alegra de que haya terminado su clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar, por fin, de verle esa cara aburridora.

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado.

El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila, le preguntó:

-Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, ¿lo recibes?"

-El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta, por lo que el muchacho contestó de nuevo en tono despectivo:

-Por supuesto que no.

-Bueno, -prosiguió el profesor- cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo; en este caso, una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar

-No entiendo a qué se refiere -dijo el alumno confundido-

-Muy sencillo -replicó el profesor- tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, mi amigo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad.

-Muchacho, -concluyó el profesor en tono gentil- tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa. Yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón, pero de mí depende lo que yo cargo en el mío.

Cada día, en todo momento, tú puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que decidas cambiarlo.

Es tan grande la libertad que nos da la vida
que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.

TU DECIDES

LA PAZ PERFECTA



Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas intentaron.

El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubieron dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo.
Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban.
Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas.
Todos los que miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas.
Pero estas eran escabrosas y descubiertas.
Sobre ellas había un cielo furioso del cual brotaba un impetuoso aguacero con rayos y truenos.
Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua.
Todo esto no se revelaba para nada pacífico.

Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, el miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca.

En este arbusto se encontraba un nido.

Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido...

Paz perfecta.

El Rey escogió la segunda. Y explico a sus súbditos el porqué:

"Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor.

Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón.

Creo que éste es el verdadero significado de la paz".

Cuando encontremos la paz en nuestro interior,
tendremos equilibrio en la vida.

UNA PEQUEÑA ROSA (Luigi Fernando)




¿Cuánto vales?,
¿más o menos que la pequeña rosa roja...?

Caminaba un día por la calle, cuando observé como unas nubes oscuras se juntaban en el cielo, y vi luego como la lluvia empezó a caer, rápidamente busqué refugio, al mismo tiempo que la suave lluvia se convertía poco a poco en tormenta.

Encontré refugio bajo una cornisa, a la entrada de una casa, en el momento en que la tormenta caía con más fuerza y estruendo.

Vi entonces una pequeña rosa roja, golpeada y encorvada por las grandes gotas de agua que constantemente le azotaban; y a pesar de esto no se rompía, sino que soportaba con increíble resistencia el gran embate de la lluvia y cada uno de sus golpes; manifestado en grandes y pesadas gotas de agua.

Me sorprendí al ver como a pesar del viento y lluvia, la pequeña rosa roja soportaba el gran castigo, sin ceder ni un ápice.

En muchos momentos, pensé verla caer, derrotada por la furia del agua, mas sin embargo, volvía a enderezar su ya doblado tallo por la lluvia.

Al pasar la lluvia, y ver como el sol salía de entre las oscuras nubes, noté con asombro como la pequeña y frágil rosa roja, estaba aún en su lugar, con su tallo erguido hacia el cielo, mostrando con orgullo sus bellos pétalos rojos, en señal de su victoria ante las fuerzas de la misma naturaleza, a la cuál pertenece.

Esto me hizo reflexionar acerca de mi vida; pues al recordar como la indefensa rosa luchaba por seguir en pie ante la tempestad, y después de observar cuán dura había sido su lucha, me recordó las dificultades que había tenido en mi vida, y de como muchas veces, había sentido que ya no podía más, pero al ver la rosa roja, en pié y victoriosa, recordé aquel pasaje de la Biblia, donde se dice que nosotros valemos más que las flores del campo y los pajarillos del cielo, y pensé:

Si Dios dio fuerza a esa pequeña rosa roja para pasar la tempestad;

¿por qué he yo de temer a las adversidades?

Pues si Dios no dejó que esa rosa que no ama, no camina y no tiene razón soportara la tormenta,

¿cuánto más cuidará de mí, hijo de Dios y heredero de la vida eterna?

Desde entonces no dejo que nada me asuste,
atemorice o desanime,
y cada vez que siento desfallecer;
recuerdo aquella pequeña rosa roja,
la cuál me mostró cuánto valgo
y lo duro que he de pelear en este mundo,
pero también recuerdo el amor que me tiene aquel
que dio fuerza a la rosa,
para que pudiera resistir.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Escalar (Nelson Mandela)



Después de escalar una montaña,
descubrimos que hay muchas montañas
por escalar.
By Nelson Mandela

sábado, 12 de mayo de 2012

SUEÑO



¿Y sí durmieras?

¿Y sí,
en sueños, soñaras?

¿Y sí, en el sueño
fueras al cielo,
y allí cogieras una extraña
y hermosa flor?

¿y sí,
al despertar,
tuvieras esa flor en la mano?

viernes, 11 de mayo de 2012

Cambios



“...un hombre no se baña dos veces en el mismo río.
¿Por qué?
Por que la segunda vez no será el mismo hombre
ni estará bañándose en el mismo río
(ambos habrán cambiado)”.

By HERACLITO

APRENDER



PARA REFLEXIONAR

Debemos aprender...
Que siempre existen tres enfoques en cada historia:
mi verdad,
tu verdad y
la verdad.

Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseamos ser.
Que podemos hacer mucho mas cosas de las que creemos poder hacer.

Que no importan nuestras circunstancias,
lo importante es como interpretamos nuestras circunstancias.

Que no podemos forzar a una persona a amarnos,
únicamente podemos ser alguien que ama.
El resto depende de los demás.

Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.

Que dos personas pueden observar la misma cosa,
y ver algo totalmente diferente.

Que las personas honestas tienen más éxito al paso del tiempo.

Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.

Que no importa que tan lejos hemos estado de Dios, siempre nos vuelve a recibir.

Que todos somos responsables de nuestros actos.

Que existen personas que nos quieren mucho,
pero no saben expresarlo.

Que podemos hacer todo o nada con nuestro mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos,
son las primeras en apoyarnos en los momentos más difíciles.

Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido,
y no tanto con los años que hemos cumplido.

Que hay dos días de cada semana por los que no debemos de preocuparnos:
ayer y mañana.
El único momento valioso es ahora.

Que aunque queramos mucho a la gente,
algunas personas no nos devolverán ese amor.

A no competir contra lo mejor de otros,
sino a competir con lo mejor de nosotros mismos.

Que podemos hacer algo por impulso y arrepentirnos el resto de nuestra vida.

Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.

Nunca decirle a un niño que sus sueños son ridículos,
que tal si nos cree?

Que la violencia atrae más violencia.

Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.

Que las personas que critican a los demás,
también nos criticaran cuando tengan la oportunidad.

Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.

COMO HACERTE SABER (Mario Benedetti)



COMO HACERTE SABER

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo,
que nadie establece normas salvo la vida,
que la vida sin ciertas normas pierde forma,
que la forma no se pierde con abrirnos,
que abrirnos no es amar indiscriminadamente,
que no está prohibido amar,
que también se puede odiar,
que el odio y el amor son afectos
que la agresión porque sí hiere mucho,
que las heridas se cierran,
que las puertas no deben cerrarse,
que la mayor puerta es el afecto,
que los afectos nos definen,
que definirse no es remar contra la corriente,
que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja,
que buscar un equilibrio no implica ser tibio,
que negar palabras implica abrir distancias,
que encontrarse es muy hermoso,
que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida,
que la vida parte del sexo,
que el "por qué" de los niños tiene un porque,
que querer saber de alguien no es sólo curiosidad,
que querer saber todo de todos es curiosidad malsana,
que nunca está de más agradecer,
que la autodeterminación no es hacer las cosas solo,
que nadie quiere estar solo,
que para no estar solo hay que dar,
que para dar debimos recibir antes,
que para que nos den hay que saber también cómo pedir,
que saber pedir no es regalarse,
que regalarse es, en definitiva, no quererse,
que para que nos quieran debemos demostrar qué somos,
que para que alguien "sea" hay que ayudarlo,
que ayudar es poder alentar y apoyar,
que adular no es ayudar,
que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara,
que las cosas cara a cara son honestas,
que nadie es honesto porque no roba,
que el que roba no es ladrón por placer,
que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo,
que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte,
que se puede estar muerto en vida,
que se siente con el cuerpo y la mente,
que con los oídos se escucha,
que cuesta ser sensible y no herirse,
que herirse no es desangrarse,
que para no ser heridos levantamos muros,
que quien siembra muros no recoge nada,
que casi todos somos albañiles de muros,
que sería mejor construir puentes,
que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve,
que volver no implica retroceder,
que retroceder también puede ser avanzar,
que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol,

¿cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida?

By Mario Benedetti

MADRE TERESA DE CALCUTA



Pregunté a la Madre Teresa en Calcuta: ¿cuándo descansa? y me dijo:

"Descanso en el amor"

Le pregunté: ¿Cuál es el lugar del hombre? y me dijo:

"Donde sus hermanos lo necesitan".

Le dije: nunca la escuché hablar de política, y me dijo:

"Yo no puedo darme el lujo de la política, una sola vez me detuve 5 minutos a escuchar un político, y en esos 5 minutos se me murió un viejecito en Calcuta".

Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios recién había salido.

Una señora, impresionada por verla bañar a un leproso, le dijo:

"Yo no bañaría a un leproso ni por un millón de dólares", a lo que Teresa contestó:

"Yo tampoco porque a un leproso solo se lo puede bañar por amor"

miércoles, 2 de mayo de 2012

La persona que mereces



La persona que mereces
es aquella que teniendo la libertad
de hacer lo que quiera...
...te elige a ti... en todo momento...

martes, 24 de abril de 2012

AMAR A UN SER HUMANO (Andrea Weitzner)



Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas;

contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos;

es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa;

es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo;

es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto;

aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado;

es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo;

es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas;

es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera;

es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente;

es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable;

es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas;

es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas;

es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas;

es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina:
"este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto... si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal;

es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha;

es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita;

es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea;

es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero;

es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne;

es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas;

es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce;

es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo;

es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría;

es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente;

es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales;

es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo.

Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo;

es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte;

es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos;

amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad;

es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.

INSTRUCCIONES PARA LA VIDA (DALAI LAMA)



Da a la gente más de lo que espera y hazlo con alegría, recuerda que el egoísmo es parte del fracaso de la vida.

No creas todo lo que escuchas, no gastes todo tu dinero o duermas todo lo que quieres.

Cuando digas "Te amo", demuéstralo.

Cuando digas "Lo siento", mira a la otra persona a los ojos.

Nunca te rías de los sueños de los demás.

Ama profunda y apasionadamente. Pueden herirte pero es la única forma de vivir la vida completamente.

En las discusiones, pelea con justicia. Sin hacerlo un asunto personal.

No juzgues a la gente por sus familiares ni por las apariencias.

Habla despacio pero piensa rápido.

Cuando alguien te hace una pregunta que no quieres responder, sonríe y pregúntale: ¿Por qué quieres saberlo?

Llama a tus padres.

Cuando te equivoques, no olvides la lección.

Recuerda las tres R:
Respeto por ti mismo,
Respeto por los demás,
Responsabilidad por todos tus actos.

No dejes que una pequeña discusión dañe una gran amistad.

Corrige tus errores.

Sonríe cuando contestes el teléfono. Quien te llama lo escuchará en tu voz.

Dedica tiempo para estar a solas.

Abre tus mente al cambio, pero no olvides tus principios.

Recuerda que el silencio es a veces tu mejor respuesta.

Lee más libros y mira menos TV.

Lo que aprendas lo podrás transmitir a tus hijos con mucha sabiduría.

Vive una vida buena, honorable. Así cuando seas viejo y mires atrás, la podrás disfrutar por segunda vez.

Confía en tí, pero asegura tu vehículo.

Haz todo lo que puedas para crear un tranquilo y armonioso hogar.

Comparte tu conocimiento.

Nunca interrumpas cuando estas siendo halagado.

Preocúpate de tus asuntos.

Una vez al año, visita un lugar que nunca has estado.

Juzga tu éxito a través de lo que has renunciado para obtenerlo.

Aprende a reconocer y agradecer la ayuda que te prestan los demás.

Piensa bien lo que vas a decir. Recuerda que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

Nunca te limites a demostrar lo que sientes, por miedo a ser rechazado o criticado.

En desacuerdos, escucha y respeta la opinión del otro.

No seas tan confiado, pero tampoco tan desconfiado.

Recuerda que hay palabras que duelen mas que los golpes.

No seas vengativo, recuerda que la vida misma se encarga de cobrar todo.

Trata de tener estabilidad en tu trabajo y con tu pareja, porque la gente inestable es la que mas sufre.

Nunca juzgues a alguien sin tener motivos para hacerlo, y cuando los tengas, primero júzgate a ti mismo.

Aprende a perdonar, porque seguramente algún día tu vas a necesitar que te perdonen.

Aprende las reglas y luego incumple algunas.

Bailar



En la vida,
no hay que esperar que pase la tormenta...
sino,
aprender a bailar debajo de la lluvia

Renacer



En la vida,
lo que a veces parece un final
es realmente
un nuevo comienzo

flor de loto



Una flor de loto
nos enseña que todos nacemos
con la extraordinaria capacidad
de extraer nutriente vitales del fango
de nuestras peores desdichas,
los que podemos utilizar para generar
hermosos resultados

lunes, 9 de abril de 2012

martes, 3 de abril de 2012

No al aborto



He encontrado,
que todas y cada una de las personas
que están a favor del aborto,
YA HAN NACIDO...

AMOR… (Leo Buscaglia)



Pensar en esta palabra de tan pocas letras y que encierra tanto.
Ese sentimiento que no sabemos definir con palabras,
llena nuestro ser de sensaciones, emociones, en fin
es la experiencia más grande de la vida.

Es tener siempre los brazos abiertos,
ya que así es incontable la cantidad de personas que puedes rodear con él.

Ciertamente, ¿Quién puede decir cuantas personas caben en nuestro corazón?...
¿A cuantas podemos llegar a amar?...
¿Amar o querer?...
¿Es que acaso hay diversas categorías en el amor?...

Pues para mí,
el espacio que cada ser humano tiene para amar es tan inmenso,
que no se puede medir,
la cifra puede ser infinita.

Y con el tiempo este sentimiento se va transformando,
podría decir que crece, evoluciona en gran similitud,
a lo que ocurre con cada uno de nosotros con el transcurrir de la vida.

¡Que hermoso es tener la capacidad de AMAR,
con el corazón abierto y con todos los sentidos!

By Leo Buscaglia

AMISTAD, QUIZÁS SEA ESO (Hellen Keller)



Quiero ser para ti como un puente sobre el río.
De este lado, tu hoy.
Del otro lado, tu mañana.

Entre ambas orillas, el río de la vida:
a veces está calmo, a veces turbulento;
algunas veces traicionero, otras profundo y barroso.
Es necesario atravesarlo.

No soy Dios ni pretendo jugar a Dios.
Sólo Él puede llevarte con seguridad a la otra orilla.
Pero sí quiero ser el puente que haga más fácil tu trayecto.
Si tienes miedo, pasa sobre mis hombros.

Si no quieres correr riesgos, usa mis hombros.
Si encuentras que no conviene pasar solo,
usa mis hombros.
Si me balanceo, no tengas miedo.

Dios me colocó en tu camino
para ayudarte a cruzar el río de la vida.
No vaciles en pisar solamente en mí.
Y cuando estés por llegar, si quieres, recógeme.

Pero si me entiendes bien, déjame en donde estoy:
otros pasarán por mí, como tú pasaste.

Pero quiero que continúes en tu caminar.

Soy tu puente para muchas travesías de la vida.
Si me quieres, entonces, puedes llamarme amigo.
Ten calma.

Ten calma,
desacelera el ritmo de tu corazón silenciando tu mente.
Afirma tu paso con la visión del futuro.
Encuentra la calma de las montañas.
Rompe la tensión de tus nervios y músculos
con la dulce música de los arroyos que viven en tu memoria.
Vive intensamente la paz del sueño.

Aprende a tomar vacaciones de un minuto,
al detenerte a mirar una flor,
al conversar con un amigo,
al contemplar un amanecer
o al leer algunas líneas de un buen libro.

Recuerda cada día la fábula de la liebre y la tortuga,
para que sepas que vivir más intenso
no quiere decir vivir más rápido
y que la vida es más que aumentar la velocidad.

Voltea hacia las ramas del roble que florece
y comprende que creció grande y fuerte
porque creció despacio y bien.

Ten calma,
desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra
de lo que realmente vale,
para así crecer hacia las estrellas.

By Hellen Keller